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A la mie... el estrés, me voy con mi moto

Hay semanas que parecen hechas para tocarnos las narices y donde todo lo que puede salir mal, acaba mal. Pero no es solo una cosa, son varias y acabo con el estrés por las nubes. Suerte que tengo la moto, la carretera y el aire libre.

El jefe pidiendo cosas de última hora, atascos interminables, correos electrónicos que no paran de llegar y esa sensación de que el viernes está a años luz de distancia. Pero, amigo, cuando por fin llega el fin de semana y puedes sacar la moto del garaje, todo cambia.

No hay terapia más efectiva que encender la moto, sentir la vibración del motor y dejar que el ruido del escape se mezcle con el viento. Es en ese momento cuando todo el estrés de la semana desaparece y solo queda una cosa: la carretera.

Mi ritual de cada fin de semana

Todo empieza con esa sensación de alivio al girar la llave y escuchar cómo despierta la máquina, ¡A la mierda el trabajo hasta el lunes! Es hora de dedicarme tiempo a mí. Un ritual sagrado que solo los que vivimos sobre dos ruedas entendemos. Mientras el motor calienta, la cabeza ya está pensando en la ruta. ¿Playa? ¿Montaña? ¿Una carretera llena de curvas? ¿O simplemente un restaurante donde pongan de comer un chuletón increíble? Da igual. Lo importante es rodar.

Salir con la moto no es solo un pasatiempo, es un reset mental (muy necesario, además). No hay mejor manera de liberar tensión que olvidarte de todo lo que pasó en la oficina y centrarte en lo que realmente importa: disfrutar el momento.

¿Y que beneficios noto?

A riesgo de que pueda parecer un recetario genérico de internet, te cuento:

  1. Libero la mente: Rodar me obliga a concentrarte en la carretera, dejando atrás cualquier preocupación absurda de la semana.

  2. Adrenalina pura: Sentir el acelerador responder, tumbar en una curva perfecta o simplemente fluir con la carretera es una descarga de energía que no tiene comparación con prácticamente nada.

  3. Contacto con la naturaleza: Muchos moteros buscamos rutas alejadas del bullicio. Nada como un tramo de carretera rodeado de montañas o junto al mar para equilibrar cuerpo y mente, parar en un mirador y sentir esa paz interior que tanto necesito.

  4. Comunidad motera: Puede que salgas solo, pero tarde o temprano acabarás compartiendo un café con otros moteros en algún punto de la ruta. Y esas conversaciones improvisadas valen oro.

Si eres de los que no puede salir sin un mínimo de previsión, te cuento

  • Prepara bien la moto: Revisa la presión de los neumáticos, los frenos y el nivel de combustible. Nada arruina más un buen plan que un fallo mecánico inesperado o estar desesperado buscando una gasolinera cercana.

  • Elige una buena ruta: Planifica con antelación si quieres descubrir un nuevo trayecto o volver a ese lugar que nunca falla. Yo prefiero un poco la improvisación, elijo una zona y poco más, pero para gustos, colores.

  • Vístete para la ocasión: Aunque haga buen tiempo, nunca escatimes en seguridad, jamás. Una buena chaqueta, guantes y casco son imprescindibles.

  • Olvídate del reloj: No hay prisa. Rodar el fin de semana es para disfrutar, no para marcar tiempos.

Comprar un casco modular no es una decisión que debas tomar a la ligera, no vale con que digas…¡Este, que mola un montón! Si no quieres liarla, sigue estos pasos que te doy para encontrar el adecuado:

  1. Pruébatelo siempre: Un casco debe ajustarse perfectamente sin causar molestias. Asegúrate de que no haya puntos de presión. Si lo pides online, mídete la cabeza, Sí, como lo lees, mídete la cabeza y mira las dimensiones del casco. Si no vienen las dimensiones, lo siento, mira otro.

  2. Prueba la mentonera: ¿A qué ahora ya sabes lo que es? Abre y cierra la mentonera varias veces para comprobar su facilidad de uso.

  3. Prueba en movimiento: Si es posible, haz una prueba con el casco en marcha para evaluar el ruido y la comodidad.

  4. Consulta opiniones: Lee reseñas y experiencias de otros moteros. En muchas ocasiones me ha servido de mucha ayuda, y no solo con temas de moto, sino para cualquier cosa. Las experiencias personales son lo más cercano que hay para poder valorar un producto antes de comprarlo. 

Necesitaba contarlo

Después de una semana de locura, no hay mejor manera de desconectar que salir a rodar. La moto no es solo un medio de transporte, es nuestra vía de escape, nuestra libertad y nuestra mejor terapia contra el estrés. Así que ya sabes, si la semana te ha tratado mal, la carretera te espera.

Y tú, ¿dónde vas a rodar este fin de semana? ¡Cuéntamelo en los comentarios!

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